17/5/10

Imposibilidades

Él: -Pues sí.
Ella: -¿Pues sí, qué?
Él: -¡Yo dije pues sí!
Ella: -¿Pero "pues sí" qué?
Él: -Mejor cambiemos de conversación porque tú no me entiendes.
Ella: -¿Entender qué?
Él: -¡Virgen Santa! ¡Macabea, vamos a acambiar de tema ahora mismo!
Ella: -¿Y de qué hablamos?
Él: -De ti, por ejemplo.
Ella: -¡¿De mí?!
Él: -¿Por qué tanto susto? ¿Tú no eres gente? La gente habla de la gente.
Ella: -Disculpa, pero no me parece que sea yo muy gente.
Él: -¡Pero si todo el mundo es gente, Dios mío!
Ella: -Yo no me he habituado.
Él: -¿No te has habituado a qué?
Ella: -Ah, no sé explicarme.
Él: -¿Entonces?
Ella: -¿Entonces qué?
Él: -Oye, me largo, porque tú eres imposible.
Ella: -Es que sólo sé ser imposible, no sé otra cosa. ¿Qué puedo hacer para ser posible?
Él: -Deja de hablar que sólo dices estupideces.
Clarice Lispector. La pasión según G.H. (1964)
Fotografía de Víctor Carrillo.

A veces, por más que lo intentemos, es imposible entenderse. También ser posible.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué familiares me resultan esas conversaciones...

te sigo, por supuesto.



mua



Sil

María Mercromina dijo...

Guapa! mira que encontrarme tu blog por tuenti! Encantada! me gusta mucho como escribes un beso!