14/3/11

Metabolé


Fotografía de Víctor Carrillo


Soy todas aquellas que tuve que ser hasta hoy,
con las costillas mal puestas y los ojos desencajados.
Tan sólo contaba con el nombre que me dio mi madre.
Ahora sé del metabolismo de los cuerpos,
del sistema inmune y de manos desconchadas.
Sé cómo cambia la velocidad de mis pies
cuando se encuentran con otros pies
y hay un silencio a la altura del pecho.
Sé cómo mantenerme entera hasta que pase el frío.

Supongo que la sangre se lleva el miedo.

Cuando regresa la sangre, la vida se hace más fácil.



 

7 comentarios:

Leonardo B. dijo...

[o corpo que parecendo dormente, nunca se adormece dentro da palavra que lhe dá sentido]

um abraço,

Leonardo B.

Maria dijo...

Y respira uno más tranquilo.

Verónica dijo...

Y respira uno

Anónimo dijo...

Has recuperado el estilo inconfundiblemente Ana Castro ¡Me gusta!

María Mercromina dijo...

¿Qué hacemos con Ana Castro? jajajaja
te como
ven ya
pero ya! que te voy a poner bien las costillas!

Ana Castro dijo...

Anónimos, identifíquense.

Gracias a todos por exhalar conmigo.

Brian Edward Hyde dijo...

Ya tenemos poéticas y esas cosas raras que los médicos no saben diagnosticar :P